Una de las preguntas más profundas que puede hacerse un ser humano es: ¿para qué estoy aquí? La cultura nos da muchas respuestas: para ser exitoso, para ser feliz, para dejar un legado. Pero la Biblia tiene una respuesta más profunda y más satisfactoria que cualquiera de estas. Creados con propósito, no por accidente Efesios 2:10 dice: "Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas." Cada palabra de este versículo es significativa. "Hechura" —en griego, "poiema", de donde viene la palabra "poema". Eres la obra de arte de Dios. No un accidente biológico. No un error. Un poema diseñado con intención y amor. "Creados en Cristo Jesús" —tu propósito no está separado de tu relación con Cristo. No puedes descubrir para qué fuiste creado al margen de Aquel que te creó. "Para buenas obras" —no fuiste creado simplemente para creer, sino para actuar. La fe sin obras está muerta, pero más que eso: fuiste diseñado para impactar el mundo a tu alrededor. Propósito no es una carrera, es una vocación Muchas personas confunden propósito con trabajo. Pero el propósito en Cristo es más amplio que eso. Tu propósito incluye cómo amas a tu familia, cómo tratas a tus vecinos, cómo usas tus dones en la iglesia y en el trabajo, cómo reflejas a Cristo en cada interacción. El apóstol Pablo, antes de ser misionero, era tentmaker —fabricante de tiendas. Su propósito en Cristo no comenzó cuando empezó a predicar. Estaba en cada tienda que cosía con excelencia para la gloria de Dios. Encontrar tu propósito específico Mientras que el propósito general de todo cristiano es glorificar a Dios y servir a otros, hay un propósito específico único para cada persona. Para descubrirlo, tres preguntas son útiles: ¿Cuáles son mis dones? (1 Corintios 12) Dios distribuye dones diferentes a cada miembro del cuerpo. ¿Qué haces bien naturalmente? ¿Qué dones espirituales tienes? ¿Qué me apasiona? Las pasiones no son accidentales. Dios a menudo usa lo que te mueve el corazón como pista de dónde quiere usarte. ¿Cuáles son las necesidades a mi alrededor? El propósito siempre conecta los dones y pasiones con necesidades reales de personas reales. El propósito y el sufrimiento A veces, el propósito se revela en el dolor. José descubrió su propósito después de la traición de sus hermanos. Pablo encontró su misión después de su conversión dramática. Tu historia —incluyendo sus partes más difíciles— puede ser exactamente lo que Dios usa para que impactes a otros. No desprecies tu historia. Dios no la desperdicia. Cada cicatriz puede convertirse en una credencial de compasión para ayudar a alguien que hoy está donde tú estuviste.
Tu Propósito en Cristo
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